Siete Arcángeles “Un lugar diferente”… Santería y Regalería, hoy se despide de todos sus seguidores, visitantes, amigos y clientes que nos han acompañado a lo largo de estos cinco años, queremos darles las gracias por su apoyo a todos en lo extenso de este camino. Nuestro blog quedará disponible para ustedes para que puedan seguir nutriendo su vida y su alma.
Hemos llegado al fin de una etapa contentos con el resultado obtenido y buscando nuevos horizontes.
Recuerden que esto no es un adiós sino un hasta pronto, es por ese motivo que no estamos tristes ya que este momento es algo inevitable y necesario para volver a reencontrarnos en otro espacio.
Nos llevamos y guardamos los mejores recuerdos que construyen un camino que llega hasta el corazón, esos que durarán toda la vida y logran que los amigos siempre los refugiemos muy cerca de nuestro corazón, aunque en realidad estén muy lejos de nosotros, olvidando los demás.
Con inmensa alegría y amor nuestras puertas a nuevas oportunidades, este es solo el final de un nuevo comienzo…
Infinitas Gracias nuevamente por acompañarnos en este momento tan especial. Les dejamos aquí todo nuestro Amor y nuestra Luz para que los sigan ayudando.
Para finalizar les queremos regalar este maravilloso cuento con reflexión…
Ilumina a los demás…
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella.
En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce.
Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo. Entonces, le dice:
Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo. Entonces, le dice:
- Que haces Guno, con una lámpara en la mano? Si tú no ves...
Entonces, Guno le responde: - Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mí...
- No solo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan también servirse de ella.
Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite.
Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil...
Muchas veces en vez de alumbrar oscurecemos mucho más el camino de los demás...
Se preguntarán, cómo?
A través del desaliento, la crítica, el egoísmo, el desamor, el odio, el resentimiento...
Que hermoso sería si todos ilumináramos los caminos de los demás!
Feliz Vida les deseamos a todos Siete Arcángeles "Un lugar diferente"... !!!







